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Febrero 27, 2017

Febrero 27, 2017

Por un trato justo y digno para nuestros compatriotas en los Estados Unidos

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En el MRS vemos con gran preocupación las políticas de la nueva administración estadounidense del presidente Trump, respecto a los migrantes y a su posible impacto en la comunidad nicaragüense en ese país.  En los Estados Unidos residen más de medio millón de nuestros compatriotas. Por su esfuerzo, nuestro país recibe más de seiscientos millones de dólares al año, en concepto de remesas familiares.
 
Pese al aporte que nuestra comunidad junto a migrantes de otros países, hacen a la economía y a la sociedad estadounidense, la administración Trump ha establecido un discurso oficial de rechazo y hostilidad hacia ellos, responsabilizando injustamente a los inmigrantes de los problemas de seguridad y empleo que padecen comunidades en los Estados Unidos.  Nuestra comunidad migrante sufre, actualmente, un alto grado de incertidumbre y preocupación sobre las condiciones de su continuidad en los Estados Unidos.
 
Nuestros migrantes son quienes más dinero invierten en Nicaragua. Esos fondos han sido, desde hace años, el factor más importante en la reducción de pobreza de familias y comunidades en el país. En reconocimiento a su esfuerzo, desde hace varios años, hemos demandado al régimen de Ortega, la atención a su situación integral, velar por sus derechos humanos e implementar el voto en el exterior. Pero, el gobierno ha desoído a los migrantes nicaragüenses y ha reprimido a los de otros países. 
 
La realidad que viven actualmente nuestros migrantes demanda acciones urgentes. Por eso, de nuevo demandamos al Estado de Nicaragua, a sus instituciones, que establezcan las condiciones para asegurar un trato justo y digno para nuestros compatriotas en los Estados Unidos.
 
En particular, consideramos indispensable:  


1. Que las instituciones gubernamentales y las dependencias del sistema judicial y el sistema electoral, organicen sus capacidades para responder a las necesidades de los migrantes nicaragüenses.   


Los requerimientos y procedimientos para la cedulación de los nicaragüenses en el exterior y para la tramitación de pasaportes, deben ajustarse. Cada migrante, en cualquier parte del mundo, debería poder tramitar su cédula de identidad y su pasaporte, en línea, y obtener esos documentos de forma expedita, sin que le sean cobrados servicios consulares, migratorios o de otras instituciones. 


2. Los representantes diplomáticos de Nicaragua en los Estados Unidos, deben concentrar su trabajo en la asistencia y atención a los nicaragüenses que se encuentran en ese país con documentación migratoria legal o sin ella.  


Los consulados deben convertirse en centros de apoyo a los migrantes nicaragüenses, brindándoles asesoría legal, prestando los servicios con prontitud y facilitando el acceso a la documentación necesaria para su legalizar su estatus migratorio.  Es imprescindible que los consulados trabajen con horarios extendidos, proporcionen acceso tecnológico amigable a sus servicios y capaciten al personal consular. Nuevos consulados o un mayor despliegue de consulados móviles deberían funcionar en las localidades en que la presencia de nicaragüenses es relevante.  
 
3. El gobierno, en lugar de pagar centenares de miles de dólares en la contratación de cabilderos para tratar de mejorar su imagen en los Estados Unidos, debe usar esos recursos en una campaña orientada a divulgar los derechos de los migrantes nicaragüenses, con base en las convenciones de Derechos Humanos y de los Migrantes, los acuerdos bilaterales y las leyes de ese país.  La campaña debe informar todo lo relativo y de interés para que los migrantes nicaragüenses mejoren su condición migratoria. 


4. En los casos de personas o familias que deseen retornar al país, debe aplicarse íntegramente y sin dilación burocrática, la Ley de Incentivos Migratorios No. 535, para facilitar su reinserción en la vida nacional. 


Desde el MRS agradecemos y reconocemos el trabajo de protección a los migrantes y a sus derechos realizado por funcionarios, iglesisas, organizaciones no gubernamentales y sociales, en distintos ámbitos territoriales en los Estados Unidos.
 
A la fecha, otros países del área ha tomado acciones para proteger a sus migrantes. Exigimos del Estado de Nicaragua un compromiso firme con los migrantes nicaragüenses, adoptando las medidas necesarias para que puedan permanecer, trabajar y vivir en pleno ejercicio de sus derechos humanos y cumplir con sus obligaciones en el país de acogida.  
 
Managua, 8 de febrero de 2017