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El pueblo tiene derecho a pagar en efectivo.

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Hace unos meses se anunció la "modernización" del sistema de pago de los buses en Managua.  La alcaldía de Managua y el IRTRARMA autorizaron, respaldaron y protegen una transacción entre los propietarios de los buses y la empresa MPeso.

A estas alturas, ya está más que claro que la empresa no ha estado en capacidad de enfrentar sus compromisos y que su ineficiencia está causando daños a los usuarios del transporte colectivo de Managua que tienen que hacer largas filas para conseguir una tarjeta, para recargarla, solo para encontrarse en muchas ocasiones que no le funciona a la hora de agarrar un bus.  Miles de personas han perdido su día de trabajo y aún esperan respuesta sobre recargas que no han podido utilizar.

El asunto es sumamente simple.  La moneda legal de pago en Nicaragua es el córdoba y el efectivo es de uso general y obligatorio. Quienes usan cheques, tarjetas de débito o crédito, lo hacen por su expresa voluntad y conveniencia. Ningún negocio le exige a sus clientes pago exclusivo con esas tarjetas o con cheques.  Algunos exigen pago exclusivo con efectivo, pero esa es la ley.

Los dueños del transporte colectivo y la alcaldía de Managua están obligando a las personas a pagar con la tarjeta de una empresa privada y pretenden que esa sea la forma de pago exclusiva.  Por otra parte, se obliga a cada persona que busca una tarjeta a proporcionar un grupo de datos personales a la empresa, para que ésta pueda luego hacer otros negocios.  Todo esto es un proceder completamente ilegal, aprovechado, abusivo e ineficiente. 

¿Cómo es posible que una empresa tenga tantos privilegios, hasta de violar las leyes y maltratar impunemente a decenas de miles de usuarios?  La respuesta está en la fotografía.  El negocio es parte del conglomerado socialista, cristiano y solidario de la familia Ortega Murillo.

Si las fraudulentas autoridades municipales y gubernamentales cumplieran con su trabajo, deberían obligar a transportistas y a la empresa cobradora a establecer un sistema mixto permanentemente.  Esto es, quien quiera pagar con tarjeta que lo haga, pero quien quiera pagar en efectivo deberá poder seguirlo haciendo en cualquiera de las unidades de transporte.  Es la única manera de respetar los derechos de miles de personas que están ahora siendo rehenes de ambiciones, privilegios e influencias

En el Día de la Constitución y del Ejército de Nicaragua

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El día de hoy, dos de septiembre, primer lunes del mes, se conmemora el 34 aniversario de la fundación del Ejército de Nicaragua y el Día de la Constitución.  Este es un día propicio para recordar que en nuestro país se pisotea la Constitución Política de la República para satisfacer las desmedidas ambiciones de poder y dinero de la familia en el poder.

 

La Constitución establece el derecho del pueblo nicaragüense a la democracia, a votar y ser electos en elecciones limpias y transparentes, a organizarse en gremios y partidos políticos según su afinidad y a expresarse libremente.  Esos derechos han sido violados por el orteguismo con los fraudes electorales, la liquidación de partidos políticos, la persecución a líderes sociales, la censura indirecta a los medios de comunicación y la liquidación del derecho de participación ciudadana. 

 

La Constitución establece el derecho del pueblo a su patrimonio económico y a sus recursos naturales. Se viola ese derecho cuando se otorga una concesión canalera a una empresa extranjera, sin ventaja alguna para Nicaragua y su pueblo, amenazando con lesionar gravemente el Lago de Nicaragua.  La Constitución establece la soberanía nacional como un bien y una necesidad de todo el pueblo, de la nación nicaragüense. 

Se atenta contra la Constitución cuando se otorga a una empresa extranjera el derecho de crear un estado dentro del Estado de Nicaragua, con sus propias normas y leyes. El orteguismo vendepatria viola la Constitución y afecta el futuro de los nicaragüenses.

 

El Ejército de Nicaragua fue creado para la defensa de la soberanía territorial del país y enfrenta el desafío de seguir desarrollando su labor en estricto apego a la Constitución,  para servir a la patria y a todo el pueblo, con pleno respeto de los derechos humanos, resistiendo las presiones que quieren convertirlo en un instrumento de represión de la familia Ortega.  El MRS felicita a los oficiales, clases, soldados y personal civil, a los hombres y mujeres que visten el uniforme militar con decoro y asumen estos desafíos.

 

El pueblo nicaragüense quiere democracia e instituciones sólidas que le sirvan sin discriminación y que aseguren la soberanía nacional, los derechos y oportunidades para todos y todas. 

 

El MRS convoca al pueblo a continuar luchando por la plena vigencia de la Constitución Política, por la defensa de la soberanía nacional y de nuestros derechos a un futuro mejor.

 

Managua, 2 de septiembre de 2013

Ley 840 del Canal viola la Constitución

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MRS presenta recursos de inconstitucionalidad contra la entrega de la integridad y la soberanía nacional de Nicaragua

 

En esta semana, el MRS, a través de los miembros de su Comisión Ejecutiva, sus diputados y diputadas, líderes departamentales y municipales, estará presentado diversos recursos de inconstitucionalidad contra la Ley 840, “Ley Especial para el desarrollo de infraestructura y transporte nicaragüense atingente a el canal, zonas de libre comercio e infraestructuras asociadas” promulgada por Daniel Ortega Saavedra, quien usurpa el cargo de presidente de la República.


En los recursos de inconstitucionalidad se fundamentan las violaciones de Ley del Canal a la Constitución de Nicaragua, en lo establecido en al menos 40 artículos de la misma (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 27, 38, 44, 46, 49, 50, 60, 66, 80, 81, 82, 83, 87, 88, 89, 90, 91, 100, 102, 103,  105, 121, 130, 131, 141, 177, 180 y 181, 182 y 183).  


Asimismo, los recursos plantean que la Ley 840 del canal, provocan graves daños a la integridad, la soberanía nacional, los derechos y el patrimonio de los y las nicaragüenses, siendo los principales, los siguientes:


1. Violación al principio de independencia, soberanía y autodeterminación como derechos irrenunciables del pueblo.

 

La Constitución afirma claramente que la independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional son derechos irrenunciables del pueblo y fundamentos de la nación nicaragüense y que cualquier intento de menoscabarlos atenta contra la vida del pueblo.

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La destitución del diputado Agustín Jarquín un nuevo atropello contra la Constitución


El día de hoy hemos conocido la resolución del ilegal e ilegítimo Consejo Supremo Electoral en la que anuncia la destitución del Ing. Agustín Jarquín Anaya de su escaño en la Asamblea Nacional, argumentando que ese espacio le corresponde al partido oficialista.


No existe ninguna disposición constitucional o legal en Nicaragua que afirme que un escaño le pertenece a un partido.  Ni existe disposición alguna que le conceda al Poder Electoral atribuciones para cancelar la diputación a una persona electa. Esta es una destitución ilegal, como lo fue la de Alejandro Bolaños en el período pasado y Xochilt Ocampo en las semanas pasadas.


Esta nueva arbitrariedad e ilegalidad se suma a las realizadas por quienes usurpan el Poder Electoral: cuatro fraudes electorales, la inscripción de la candidatura de Daniel Ortega y candidatos a alcaldes contra prohibición expresa de la Constitución, la cancelación de la personalidad jurídica de los partidos MRS, UDC y Partido Conservador, la cancelación de candidaturas a diputados y diputadas de partidos opositores, la manipulación de las estructuras y la institucionalidad electoral para favorecer al partido orteguista y la corrupción administrativa de la que se han conocido abundantes pruebas.  


Tras la mano de los usurpadores del Consejo Supremo Electoral se encuentra la voluntad dictatorial de la familia Ortega y la vieja política de la dictadura somocista de castigar a quienes disienten, se oponen o se manifiestan en forma alguna de manera diferente a sus designios.


Este nuevo atropello ratifica la necesidad imperiosa de realizar una limpieza a fondo del Poder Electoral, un cambio total de los magistrados ilegales, una reforma completa al sistema electoral que le devuelva la honradez, imparcialidad y apego a la ley que el pueblo nicaragüense merece y demanda.  


El MRS convoca al pueblo nicaragüense a continuar luchando para liberar a Nicaragua del yugo de la dictadura Ortega Murillo.

   

Managua, 27 de julio de 2013

En el 34 aniversario de la revolución sandinista

julio 20 1979

 

Conmemoramos en estos días el 34 aniversario del derrocamiento de la dictadura somocista y el triunfo de la Revolución Sandinista, inspirada en los ideales de Sandino de soberanía, democracia efectiva y justicia social y construida con la generosidad y el sacrificio de miles de jóvenes, muchachas y muchachos, que inconformes con la falta de libertades y la pobreza que afligía al pueblo nicaragüense decidieron tomar en sus manos el destino del país, para cambiarlo, para mejorarlo.


Desde aquel 19 de julio de 1979, el pueblo nicaragüense ha transitado un camino de avances y retrocesos. Después de 34 años, muchas de las promesas de la revolución permanecen pendientes y gran parte de sus logros están siendo pisoteados por vendepatrias y traidores, como les llamaba Sandino:

·         La revolución derrocó a la corrupta familia Somoza, que usurpaba todo el poder en Nicaragua, manejando el país a su antojo. Actualmente, una nueva familia corrupta, los Ortega Murillo hacen lo mismo. 

·         La soberanía nacional de Nicaragua, que en la época de los Somoza era sometida a los deseos de los Estados Unidos, ha sido entregada por la familia Ortega, a una empresa privada extranjera, a quien se le ha regalado la concesión para la construcción de un canal interoceánico y con ella, una enorme porción de nuestro territorio, donde no habrá autoridad nacional, ni administrativa,  ni judicial, ni policial, ni militar, ni laboral. Esa empresa extranjera creará un Estado más fuerte que el Estado de Nicaragua, subordinándonos a sus intereses y caprichos.

·         Las libertades políticas por las que lucharon miles de jóvenes, mujeres y hombres, han sido liquidadas. Las elecciones libres, fruto de la revolución sandinista, han sido sustituidas por el fraude electoral y la represión política se ha institucionalizado para favorecer las ambiciones de poder sin límites de la familia Ortega.  

·         Los derechos sociales y económicos por los que se luchó están siendo pisoteados. La mayoría de los nicaragüenses no tiene un empleo digno; miles de empleados públicos, maestras y maestros, trabajadores de la salud, policías y soldados, son obligados a manifestarse a favor de la familia Ortega para no ser despedidos.  El pueblo nicaragüense no recibe educación y atención de salud con dignidad y calidad. Los trabajadores y trabajadoras no tienen una seguridad social  que asegure protección en la vejez. Los productores ven que sus problemas son utilizados por quienes usurpan el poder para tratar de apropiarse de sus tierras.  La inseguridad afecta a barrios y comunidades.  Miles de nicaragüenses cada año cruzan las fronteras, migran, en busca de oportunidades de las que carecen en su país.  

·         La honradez que caracterizó a los jóvenes revolucionarios, es ahora un estorbo para un grupo de grandes capitalistas a cuya cabeza se encuentra la familia Ortega, que usurpa bienes públicos y se roba el dinero del pueblo nicaragüense. La justicia ha sido prostituida por magistrados y jueces serviles de la familia Ortega, que violan las leyes y la Constitución sin pudor alguno.  

·         La policía construida y profesionalizada durante más de dos décadas, es ahora cómplice de las pandillas delincuenciales al servicio de los Ortega Murillo, violando los derechos humanos de la mayoría de los nicaragüenses, reprimiendo jóvenes que, con sensibilidad social, mostraron su solidaridad a los viejitos y viejitas que luchan por su “pensión reducida”.


Para el MRS, luchar por la soberanía nacional, la integridad territorial, la democracia, los derechos políticos, elecciones libres, justas y competitivas; luchar por los derechos humanos de cada nicaragüense, por instituciones que sirvan a todos y todas; luchar por la honradez en el servicio público, por la justicia, la transparencia, el fin de la impunidad, es nuestra manera de dar continuidad a la revolución sandinista.


Luchar por oportunidades para todos y todas para que nadie se sienta forzado a irse del país; por empleo digno, con salario digno; por educación y salud de calidad; por una seguridad social justa; por crédito al alcance de campesinos y campesinas; por el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, por políticas que impulsen el desarrollo integral, sin exclusiones, ni discriminación; luchar por seguridad en nuestras casas y comunidades, es nuestra manera de levantar los ideales de la revolución sandinista.


El pueblo nicaragüense no luchó para instalar en el poder una nueva dictadura familiar, una nueva casta de corruptos.  Los miles de muchachas y muchachos que murieron: nuestros hermanos, primos, amigas, hermanas, tíos y tías, padres y madres, lo hicieron por una Nicaragua soberana, democrática, digna, próspera, libre, con justicia, en dónde todas y todos disfrutáramos de una vida en paz, con plenos derechos, sin humillaciones, ni represión.  En el MRS celebramos esos ideales y esa lucha. Ellos nos inspiran y comprometen.  


Nuestra gratitud y respeto, nuestro homenaje, en pie de lucha, a quienes combatieron, levantaron barricadas, cocinaron, recogieron información, ofrecieron sus casas y ranchos, pegaron propaganda, regaron papeletas, se movilizaron en las calles, atendieron heridos, facilitaron alimentos, cerraron sus negocios, se lanzaron a la huelga, se tomaron escuelas y universidades, a quienes aportaron lo que podían. Todos ellos, todas ellas, construyeron nuestro legado.  A ellos y ellas nos debemos.    También expresamos nuestra gratitud a quienes desde todos los países del mundo fueron y han sido solidarios y han acompañado la lucha del pueblo nicaragüense.


En el MRS estamos convencidos que podremos enfrentar los problemas actuales de Nicaragua, con el aporte de todo el pueblo en la movilización política.  Convocamos a la lucha cívica con ánimo unitario y esperanza, con el convencimiento que el pueblo nicaragüense resultará victorioso una vez más.


Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2013