La conjura de los bandidos.

Por Hugo Torres Jiménez

Cual si se tratara de las Cruzadas Cristianas en contra de los infieles moros durante la Edad Media, o las campañas de los fundamentalistas radicales del Islam en contra de los cristianos y miembros de otras denominaciones religiosas, políticas y culturales en el mundo de hoy, en Nicaragua de estos tiempos el orteguismo se ha lanzado en contra del MRS y otras organizaciones verdaderamente opositoras a la dictadura, para tratar de golpear y erradicar al sandinismo democrático de la vida política del país, comenzando por estigmatizarlo y restarle cualquier posibilidad de incidencia en la lucha en contra de ese brutal y criminal régimen.

A tal campaña se han sumado personas y personajes supuestamente opositores a la dictadura; sea por oportunismo político, revanchismo, o por contagio basado en prejuicios o viejos resentimientos o dolores emocionales, muchas veces justos, conscientes los primeros e ingenuos, y hasta de buena fe algunos, sobre quién diseñó y orquesta tal campaña con el objetivo mayor de fragmentar o dinamitar la Unidad Nacional Azul y Blanco, y a la Alianza Cívica, las que junto a partidos políticos y organizaciones de otra naturaleza, como el PRD, el PLC, YÁTAMA, MC y el FDN, han expresado su firme voluntad y han dado pasos importantes en la dirección de conformación de la Coalición o Alianza Nacional Opositora.

A fin de cuenta, Ortega pretende polarizar la lucha política que tendrá en el próximo escenario electoral su probable desenlace, ubicando en uno de los polos a su organización y en el otro a fuerzas dispersas de todo tipo, a las cuales está convencido que podría debilitar, chantajear, amenazar, comprar o someter con recursos diversos, para que terminen aceptando sus reglas del juego, buscando salirse con la suya a través de una seudo reforma al sistema electoral y realizando un fraude encubierto, que al igual a los de 2006, 2008 y 2011 (las del 2016 y 2017 y las últimas de la Región Caribe fueron escandalosas farsas electorales) terminen siendo aceptados “a regañadientes” por la oposición y por la comunidad internacional. Para algunos se podría volver difícil creer que esto pudiera suceder, pero en la mentalidad y práctica perversa, antidemocrática y falta de escrúpulos de cualquier tipo de la pareja que usurpa el poder, sería lo más normal del mundo.

El MRS, la democracia y los derechos humanos

El 18 de mayo próximo, el MRS cumplirá 25 años de haber sido fundado por hombres y mujeres que se separaron del FSLN al reafirmar su convicción de que ese partido había sido secuestrado por Ortega. Partido al cual convirtió aceleradamente en personal y familiar; es decir al servicio de él, de su esposa y de sus hijos, los cuales serían los herederos de la sucesión dinástica. Al constatar que Ortega estaba llevando al FSLN por el cauce del autoritarismo y la dictadura, negándose a hacer la lectura crítica de lo sucedido en la década de los 80 y habiéndose sentado en las elecciones del 90 el precedente de que las autoridades nacionales, municipales y regionales serían escogidas en el futuro a través de elecciones libres, trasparentes, observadas y verificables, esos hombres y mujeres escindidos de ese partido decidieron dar el paso trascendental de fundar un partido de izquierda democrática, progresista o socialdemócrata, como la mejor contribución a la vida política del país, para la necesaria existencia de un verdadero sistema de partidos, con pluralidad de ideas y propuestas para la trasformación de la sociedad en todos los aspectos: político, económico, social, medio ambiental y cultural. Sociedad donde el respeto a los derechos humanos sea el paradigma a asumir por todas las organizaciones políticas, sociales, gremiales y la ciudadanía en general.

En estos cruciales momentos, la unidad es vital para salir del régimen dictatorial.

En el futuro mediato los partidos y organizaciones políticas, sin exclusión alguna, deberían de competir por demostrar cuál es la más democrática de todas; no por demostrar cuál es más de derecha o de izquierda, que en el caso nuestro no dice nada. Autoritarismo y dictadura versus respeto a los derechos humanos y democracia deberá seguir siendo la permanente contradicción a resolver.

El MRS sin lugar a dudas estará en primera fila de esas nobles contiendas, como ha estado a la par de los campesinos en las más de cien marchas en contra de la Ley 840 o Ley del Canal, contra la cual hemos recurrido ante la CSJ, o de los mineros de La Libertad, Santo Domingo, Santa Pancha, Mina El Limón o en contra de la minería a cielo abierto, junto a los pobladores de Rancho Grande y del Obispo Rolando Álvarez, sus sacerdotes y laicos, y pastores y feligreses de otras iglesias, o a la par de los campesinos productores de frijoles de Estelí y Nueva Segovia, o de los miembros de la tercera edad, en su justa lucha por sus pensiones o en las distintas jornadas reclamando elecciones verdaderas, libertad, justicia y democracia, sobre todo las de abril del 2018 y las sucesivas hasta la fecha de hoy.

Ahí hemos estado siempre; en las calles, exigiendo libertad para los presos políticos, (algunos de ellos miembros de nuestro partido), denunciando los secuestros y las torturas, exigiendo el retorno seguro de los miles de exiliados forzados (muchos son miembros del MRS) y el respeto a la libertad de opinión y de prensa y la devolución de los medios de trabajo de los periodistas; hemos estado y lo seguiremos estando en foros internacionales, denunciando las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de Lesa Humanidad cometidos por los dictadores; en situaciones de alto riesgo hemos estado en los juzgados testificando a favor de prisioneros políticos que como Medardo Mairena y Pedro Mena, estaban siendo sometidos a injustos e ilegales juicios.

En su VIII Convención, realizada en noviembre de 2017, el MRS aprobó como parte de su programa, impulsar la creación de una verdadera Comisión de la Verdad que cubra los últimos cincuenta años, para ayudar a esclarecer lo sucedido en ese período de tiempo por parte de las fuerzas beligerantes, de un lado y del otro. También aprobó la creación de una Comisión contra la Corrupción y la Impunidad, organizada bajo el auspicio de la OEA o la ONU, para perseguir a los corruptos que amparados en la impunidad que les procura la inmunidad y las influencias de sus cargos, cometen abusos y tropelías de todo tipo. Son dos propuestas concretas, serias y responsables.

La conjura de los bandidos se estrellará contra la voluntad del pueblo unido, de salir de esta dictadura y alcanzar su libertad, con justicia y democracia.

Managua, marzo de 2020.

Posted on marzo 9, 2020 in Democracia, Por nuestros derechos, Zona Naranja

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