Una Nicaragua democrática

Para crear oportunidades y tener acceso a ellas, para construir el progreso integral de Nicaragua y de la población nicaragüense, para impulsar una sociedad solidaria a plenitud, es indispensable la democracia en todos los ámbitos de la vida del país.

32.  Un país democrático con una sociedad democrática

El MRS es un partido profundamente comprometido con el impulso de una sociedad democrática, con instituciones que sirvan a todos los nicaragüenses sin distinción, con profesionalismo y eficiencia; con el derecho a elegir y ser electos en procesos limpios, transparentes y competitivos; con un sistema judicial honesto y apegado a la ley; con Estado de Derecho, con amplias libertades y derechos para los nicaragüenses, con libre participación en la vida del país.

Luchamos contra todo tipo de poder autoritario que menoscabe los derechos del pueblo nicaragüense, que ejerza el poder por la fuerza o sustentado en el fraude electoral, la coerción y el chantaje. Luchamos contra cualquier imposición de poderes fácticos, grupos familiares, económicos o de cualquier otra índole. Rechazamos el continuismo de una persona en el poder, la sucesión familiar y el nepotismo, los afanes dictatoriales, que tienen que ser desterrados para siempre de nuestra vida como país.  Estos son los graves problemas que actualmente, de nuevo, enfrentamos los nicaragüenses.

33.  Participación de todos y todas

Nicaragua necesita de todas las manos, de todas las voces, de todas las energías, de todos los vigores, para construir un país con tolerancia, democrático, en paz, con alegría y sin violencia de ningún tipo. Nuestro compromiso es contribuir decisivamente a construir una Nicaragua profundamente democrática.

El MRS está comprometido con la promoción de valores democráticos, de una cultura de democracia y tolerancia en la sociedad, de solidaridad, equidad, justicia y honradez.  Es nuestro deber promover valores ciudadanos, por todos los medios a nuestra disposición.

34.  Los derechos humanos de todas las personas son sagrados

Nicaragüenses, mujeres y hombres, de todas las edades y etnias, de todos los oficios y profesiones, sin distinción alguna, tenemos derechos humanos y son sagrados. Nuestros derechos están consagrados en la Constitución Política de la República, pero están siendo menoscabados y violados por el régimen autoritario de la familia en el poder.

El MRS lucha porque se respeten los derechos humanos de todas las personas.

Debe respetarse nuestro derecho a la vida, a la integridad, a la dignidad, a vivir con libertad, a decidir con autonomía, a poseer bienes, a no ser torturados, a vivir sin discriminación y marginación, a no sufrir persecución, coerción, ni represión.

Luchamos por nuestro derecho a la libertad de expresión, movilización, organización, emprendimiento personal, creencias, ideología, filiación política, opción sexual, identidad de género y, cultura.

Luchamos para que se garantice el derecho de cada nicaragüense a opinar libremente sin temor y a participar de los procesos de toma de decisiones; a cuestionar y opinar sobre todas y cada una de las políticas públicas; a disponer de información amplia y suficiente de la gestión de las instituciones del Estado y de la situación del país.

Estamos comprometidos con la lucha para que se asegure el disfrute de la totalidad de nuestros derechos humanos, nuestros derechos civiles y políticos, económicos, ambientales, sociales y culturales.

35.  Luchamos por nuestro derecho a decidir

Creemos que solo es legítimo acceder al poder político mediante elecciones libres, limpias, transparentes y competitivas.

Rechazamos al régimen actual que se ha prolongado en el poder por la vía del fraude, la descomposición y disolución de las instituciones, la adulteración de sus funciones y atribuciones, la realización de pactos y componendas; la violación y la manipulación de la Constitución Política y las leyes.

El derecho a decidir del pueblo nicaragüense está siendo violentado por el poder de la familia Ortega, quien instrumentalizando el sistema electoral y el sistema judicial ha eliminado el derecho de participación política del pueblo, el derecho de cada nicaragüense a elegir y ser electo, el derecho a decidir quién queremos que nos gobierne.

El MRS está comprometido con el restablecimiento de nuestro derecho a elegir y ser electos.  Estamos comprometidos con luchar para que se cambie radicalmente el sistema electoral fraudulento y se realicen elecciones limpias, transparentes, justas, honestas y competitivas, en las que el voto de cada nicaragüense sea plenamente respetado.

El MRS está comprometido con el derecho a la libertad de organización política de los nicaragüenses.  Unas elecciones libres y competitivas solo serán tales si se asegura la libre participación de todas las fuerzas políticas, incluyendo el restablecimiento de  la personalidad jurídica confiscada al MRS y a otras fuerzas políticas, que actualmente tienen secuestrado su derecho.

36.  Institucionalidad democrática para progresar

Creemos en fomentar el necesario equilibrio entre los poderes del estado, la fuerza y profesionalismo de las instituciones, la fuerza y justeza de las leyes.  Luchamos por una Nicaragua con una institucionalidad democrática que funcione para promover el progreso integral, la paz y la justicia para todas y todos los nicaragüenses.

El poder será ejercido de manera democrática cuando deje de estar concentrado en las manos de una persona, una familia o un grupo de poder.

Nicaragua está urgida de una institucionalidad democrática con poderes del estado independientes, que cumplan el papel que les asigna la Constitución y las leyes y dejen de estar sometidos a la voluntad de un grupo de poder.

Nicaragua está urgida de una institucionalidad democrática que promueva, estimule y cuente con la más amplia participación ciudadana en la formulación, ejecución y evaluación de las políticas públicas en el ámbito nacional, regional, departamental y municipal.

Soñamos y luchamos por un país con esa institucionalidad democrática, con instituciones que tengan al frente a funcionarios honestos y eficientes que se apeguen a las leyes; con diputados y diputadas que atiendan los problemas fundamentales del pueblo; con jueces y juezas que administren una justicia pareja; con policías y militares respetuosos de los derechos humanos; con autonomía municipal y, verdadera autonomía en las regiones de la Costa Caribe.

Nicaragua puede crear oportunidades y progresar con solidaridad solamente si se construyen instituciones democráticas, si se respeta el derecho del pueblo a decidir en elecciones limpias, honestas y competitivas, si se respetan los derechos establecidos en la Constitución y las leyes, si se reconstruye la institucionalidad y se profundiza la democracia.  Ése es nuestro compromiso.

37.  Vida en paz, con justicia y seguridad

Creemos que la democracia es una forma de convivencia que implica respeto y tolerancia con la diversidad y con la dignidad de cada quien, asegurando de esa manera, la paz social.

Rechazamos el ejercicio de la violencia institucional o para-institucional, de grupos de poder de cualquier índole para imponer sus intereses. Esa violencia se ejerce en detrimento del derecho del pueblo nicaragüense a manifestarse, a expresarse, a decidir.

El MRS está comprometido con la promoción de la tolerancia y el respeto ante toda diferencia; con la aspiración a vivir en paz y seguridad. Por lo mismo, aseguraremos el profesionalismo de la institución policial, el cese del abuso de la fuerza y de las complicidades con fuerzas de choque, pandilleriles o delincuenciales; su apego a las leyes, el cese del espionaje político en contra de la ciudadanía, las fuerzas políticas, las organizaciones de la sociedad civil, los medios de comunicación y las iglesias.

38.  Una Policía Nacional confiable, justa y honesta

Propugnamos por una Policía Nacional que vuelva a ser confiable para los nicaragüenses, con integrantes remunerados adecuadamente, depurada la corrupción de sus filas y que actúe como verdadera garantía de la seguridad de la población en el campo y la ciudad.

39.  Justicia verdadera, sin impunidad

También tenemos un sólido compromiso de lograr verdadera justicia, sin impunidad, sin privilegios, ni favoritismos de los que disfrutan quienes ejercen el poder o son parte de la cadena de corrupción que asfixia al sistema judicial.  Todos debemos ser iguales delante de la justicia, sin excepciones ni privilegios.

Luchamos por un sistema judicial fuerte y autónomo, que sea accesible a todos y todas, con garantías presupuestarias, con jueces profesionales y bien preparados, que no respondan a las consignas ni a las influencias del poder, y que actúen con imparcialidad, para que sus sentencias y resoluciones sean respetadas y acatadas por todos, sin excepción.

40.  Memoria y restauración de las heridas sociales

En el MRS, reconocemos a quienes lucharon por Nicaragua, desde cualquier posición política.  Para que jamás los nicaragüenses volvamos a sufrir una nueva guerra, es necesario que hagamos memoria, que recordemos el elevado costo que hemos pagado para disfrutar de un país para todos y todas.  Desde una posición de solidaridad y respeto, honremos la memoria de los caídos y asumamos compromisos para quienes sobrevivieron y se encuentran actualmente en condición de pobreza extrema, son humillados y marginados.

41.           Comisión de la Verdad

El MRS está comprometido con restaurar las heridas que los conflictos militares y civiles de las décadas pasadas dejaron en las familias nicaragüenses.  Creemos en la necesidad de crear una Comisión de la Verdad, que por demanda ciudadana, esclarezca violaciones de derechos humanos, sucedidos desde mediados del siglo XX a la fecha.  La imparcialidad y justeza de esa Comisión podría ser asegurada por la participación de la Organización de Naciones Unidas.  La suscripción del Estatuto de Roma por parte del Estado de Nicaragua, contribuirá a ese objetivo.

42.           Honestidad en la función pública

La honestidad es indispensable en el funcionamiento de las instituciones y es una demanda de la ciudadanía.

Actualmente las instituciones públicas están gravemente afectadas por la corrupción.  Quienes tienen poder, dinero o influencias, tuercen las decisiones institucionales a su favor, en detrimento de quienes no tienen recursos, en detrimento de la mayoría del pueblo.  Hay quienes usan información privilegiada de las instituciones para hacer negocios y enriquecerse ilícitamente.  Por otra parte, el crimen organizado, las redes de lavado de dinero y negocios sucios, han tejido nexos y complicidades en las instituciones, corrompiéndolas y afectando su desempeño.

En los últimos once años, ninguna persona ha sido condenada por corrupción, lo que es un indicador de que la corrupción disfruta de protección e impunidad.

En el MRS tenemos cero tolerancia frente a la corrupción pues daña a todos los nicaragüenses y nos roba los recursos disponibles para el progreso. .

El MRS está comprometido con una función pública transparente, en todos los ámbitos y en todos los niveles, con la lucha contra la corrupción y el fin de la impunidad de la que disfrutan los corruptos.  Estamos comprometidos con la liquidación de la mezcla de intereses de negocios y partidos con los del estado.

43.           Comisión contra la Corrupción y la Impunidad

Acabar con la corrupción y la impunidad es una prioridad para nosotros.  Creemos que Nicaragua requiere de la creación de una Comisión Contra la Corrupción y la Impunidad, que contribuya al esclarecimiento de actos de corrupción; al impulso de normas y disposiciones que prevengan y sancionen los actos de corrupción, liquidando la impunidad.  En este esfuerzo podría participar la Organización de Naciones Unidas (ONU) que ya posee experiencia en otros países de la región centroamericana.

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