La fortaleza de la CIDH y su autonomía son esenciales a nuestros derechos humanos

Para el MRS, y seguramente para la mayoría de los nicaragüenses, es de absoluta relevancia la autonomía y fortaleza institucional de la CIDH. Ha sido justamente esa autonomía la que ha prestado innumerables y considerables servicios a la causa de los derechos humanos en el continente, que han sido de extraordinario valor para Nicaragua.

No podemos olvidar que fue la CIDH quien escuchó las voces de denuncia que se multiplicaban por la represión de las protestas que se realizaron desde el mes de abril de 2018. En esa institución hemos contado, los nicaragüenses, con una voz potente para la denuncia y la defensa de nuestros derechos, que tan esencial fue en la comprensión continental y mundial de lo que sucedía en Nicaragua. Las recomendaciones de la misión de la CIDH constituyen una referencia esencial de lo que debe hacerse en el país para restaurar y asegurar la verdad y la justicia.

De la mano de la CIDH llegó el GIEI, que realizando un trabajo formidable logró mostrar con innumerables pruebas lo que había sucedido hasta mayo de 2018.

La labor de la CIDH no es siempre del agrado de los Estados. Pero su trabajo provee un necesario equilibrio y balance; una voz sin más compromisos, que con los derechos de todas las personas del continente. Debemos reconocer que en las condiciones de nuestro continente esa es una labor esencial, indispensable, aunque a veces, sea incómoda.

Es nuestro mayor y más profundo deseo, que la institucionalidad, la autonomía y las capacidades de la CIDH se fortalezcan.

Nuestra gratitud y reconocimiento al trabajo de la CIDH y su Secretario Ejecutivo, Paulo Abrao.

Managua, 25 de agosto de 2020

Posted on agosto 25, 2020 in Noticias

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